Este artículo analiza críticamente la dependencia de los agregados macroeconómicos, como el PIB y la tasa de desempleo, en el análisis económico y en la formulación de políticas, desde la perspectiva de la Escuela Austriaca. Estos indicadores simplifican fenómenos económicos complejos, ocultando distorsiones sectoriales y temporales que conducen a intervenciones inadecuadas. Utilizando conceptos austriacos, como el triángulo hayekiano y la mala asignación intertemporal de recursos, el estudio examina casos históricos, incluyendo la Gran Depresión (1929–1933), la burbuja inmobiliaria española (2000–2008) y las crisis económicas brasileñas (1980–1990, 2008–2009). Propone indicadores alternativos, como los precios relativos, las tasas de quiebra sectoriales y la dispersión de precios, para captar mejor las dinámicas económicas. La metodología combina fundamentos teóricos de Mises, Hayek y Huerta de Soto con análisis empíricos de datos sectoriales y regionales. Los resultados muestran que los agregados no reflejan la coordinación económica real, sugiriendo la adopción de señales de mercado para orientar decisiones. El artículo concluye con implicaciones para políticas, defendiendo la liberalización y la coordinación descentralizada.